Lo que da en la madre al ánimo en la papelería

31 12 2006

“¿Me da un plástico?”. El vecino es un chico con potencial para ser inteligente, pero gasta sus tardes en Bob Esponja y cualquier chatarra que traiga su jefe del Walmart. Lo peor quizá, es que cree que apantalla con un billete de cien pesos.

Siendo sinceros, comprar en una tienda departamental marca una diferencia de consumir lo que se venda en un changarro de la colonia, aunque sea de mejor calidad y más barato. En las primarias se marca una diferencia de status: mis cuadernos y lápices son americanos, no los Scribe o Mirado que compras.

Walmart y las tiendas departamentales le dan en la madre a las papelerías con esa estrategia de decir que sus precios son los más bajos, quebrar toda competencia posible y luego subirlos. Y aunque a mi madre le enoje, la iniciativa de López Obrador de dar útiles escolares gratuitos también pone un buen madrazo al mini bisness changarresco.

Hay otras cosas que le dan en la madre al ánimo de vender en una papelería. Una de ellas es el fotocopiado. Una linea luminosa que va de derecha a izquierda y viceversa, sin fin, acompañada de un sonsonete monótono.

Pero uno de los peores momentos fue aquel episodio del plástico con que abro este texto. Para no quemar al vecino, lo llamaremos Beb Osponja (BO). Mas o menos la conversación entre Beb y el gruñon PromesGrinch (P) fue así:

BO: ¿Me da un plástico?
P: ¿Para forrar un cuaderno?
BO: No, un plástico
P: ¿Como para qué lo quieres?
BO: Es que mi mamá me pidió un plástico
P: ¿Hule cristal?
BO: No, un plástico, de ese transparente
P: (nada impaciente ni sarcástico) A ver, dile a tu mamá que para qué quiere el plástico, porque hay hule cristal, hay forros de cuaderno, hay muñecos de plástico y envolturas de plástico.

Beb se va a su casa y regresa.

BO: Que dice que un forro.
P: (ya más tranquilo) ¿tamaño profesional o de texto gratuito?
BO: No sé. Es para un cuaderno.

Beb regresa otra vez, con un cuaderno profesional. Le doy un forro Mead de ese tamaño, paga y se va. Preveía que en cinco minutos regresaría su madre a reclamar algo.

Madre: Oye, te pedí un forro para el cuaderno.
P: Pues este es un forro para cuaderno.
Madre: Pero yo quiero un plástico.
P: Pues mira, le pregunté a Beb si quería un forro o un plástico
Madre: no, dame un plástico de ese que está grande

Para no hacerla más larga, el cuate y su madre se fueron. Querían un metro de hule cristal y todavía reclamaron el precio (7 méndigos pesos). Finalmente obtuvieron lo que querían: tratar al vendedor como si fuese empleado de departamental. La diferencia es que aquí uno podría correrlos a gusto. Quizá por eso le pararon a su cuento.

Hay quienes quieren trasladar el status de comprar en un “super” al barrio, la colonia, el changarro, pero son gente que solamente queda mal parada y haciendo ridículos muy… patéticos. No se diga de aquel que quiso hacerse el chistoso con la tarjeta de crédito. Ve demasiado Boletazo por televisión. Pero ya habrá más historias.


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3 responses

6 01 2007
Marco A. Cervantes

Muy buenas crónicas… felicidades. El tono irónico y burlón se te da bastante bien. Te felicito Prom.

11 01 2007
luixzz

iguanas… muy bien elaborado, ojalá lleguen más historias de papelería ¿o sólo de papel?

11 02 2007
Patriota Mex.

Sabes, tienes toda la razón , y la verdad debemos cambiar ya la mentalidad de un Mexicano mas patriota, ya basta del Vale madre, y que hacemos a estas empresas “extrajeras y corruptas” sean mas poderosos y ricos, simplemente basta de ir a comprar a sus tiendas, basta de estar siempre con el …bueno, ya ni modo o me vale madre,… esos “destructores” de todo recurso natural y humano, necesitan ya un alto por parte de la sociedad, no del “corrupto” tambien, PAPA gobierno.

Y si los Alemanes ya los sacaron de su pais, por corruptos, evasores de impuestos y nocivos para la sociedad y naturaleza, porque nosotros no podemos.

Te felicito y ojala se pueda difundir esto mas.

Saludos.




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