La industria editorial “va a menos”: Fernando Valdés

13 10 2006

La Ley del Precio Unico ha causado polemica entre los editoresFernando Valdés, editor de Plaza y Valdés, habla en acerca de la polémica Ley del Precio Único del libro, misma que vetada por Vicente Fox. Sus palabras esclarecen el asunto. Esta breve entrevista (dejo sus palabras tal y como fueron) se hizo en la Sexta Feria del Libro en el zócalo.

“Hay que analizar que ese precio fijo es para las novedades hasta tres años de haber salido. Después ya puede variar. Yo creo que si se tiene que aplicar el precio fijo pero tambien se tiene que aplicar con el libro extranjero, porque llega con su colofón o su sello de que fue fue elaborado hasta tres años antes en España. Cuando llega aquí, es para evitar el precio fijo, hay que cuidar ese aspecto.

“El precio fijo ha hecho crecer en Francia a las librerías y obtuvieron aportes y beneficios del gobierno. En México lo requiere, pero hay un ataque sistemático a la industria editorial de los años setentas hasta la fecha, no les interesa que se desarrolle.

“Hay una iniciativa del gobierno, ya sea por ignorancia o por comportamiento de nuestros gobernantes a que la industria nacional vaya desapareciendo y con ello, van a lejando a la sociedad nacional de su cultura y la están entregando a editoriales extranjeras.

Fomentar la lectura, un reto“Y éstas se ocupan del best seller, los libros de autoayuda, de automotivación, que promueven una sociedad mediocre, no cultural.

“Yo no sé si Fox lo hace con premeditación aunque al ser un analfabeta funcional posiblemente lo haga por ignorancia. Como prueba es eso, la falta de lectura, la desaparición de librerías: Paseo de la Reforma llegó a tener ocho librerías y hoy no tiene ninguna. Es una actitud agresiva, y benefactora del editor extranjero, de modo que adquieren más del 70% de las compras de la Secretaría de la Educación Pública. Al editor mexicano, cuando mucho, llegan al 28%.

“Aunque es bueno para un sector de consumo, los descuentos de la librería Gandhi, la cuestión es que nunca han aumentado las librerías. Posiblemente hayan aumentado sus ventas, pero no han aparecido librerías, van a menos. De 400 ahora hay menos de 90.

“Es una actividad donde se observa la demanda del mercado de una manera donde se confronta el precio con la demanda, pero nunca ha ayudado a crecer. Las librerías han ido cerrando, igual que las editoriales. En los setentas había 1400 y ahora hay poco más de 300.

“En otros productos vale la pena la libre competencia, pero en los libros no. Los libros requieren que se exenten de impuestos. Si viviéramos un mercado donde el consumo fuera mayor al volumen actual, hay solamente 500 000 lectores en el país, y llegó a a haber 5 millones en los setentas, a pesar de esa oferta y demanda que se habia venido jugando.

“No es el camino que se puede seguir. La libertad de precios en el mercado de libros ha sido un fracaso.

Algunas editoriales argumentan que el costo del libro aumentar�a en vez de disminuir“Lo que se requiere es que el producto libro se diferencíe de otros productos, donde si puede haber oferta y demanda. Al haber precio fijo, van a bajar los precios porque vamos a dar un solo descuento, pero quienes dirigen al país se darán cuenta que el sector cultural se ha beneficiado con la exención de impuestos y apoyos para que el libro se venda de otra manera. No como un producto vulgar.

– ¿Cómo conjugar el compromiso de fomentar la lectura con el hecho que la editorial es una empresa?
– “Nosotros no somos ninguna beneficencia pública, eso que quede claro. Pero tambien creo que el editor no es una persona voraz en la venta de la cultura, es una persona conciente. En otros productos y servicios si hay personas voraces. En la cultura, es mucho más conciente que cualquier empresario quien tiene como negocio el producto del libro.

“En el caso nuestro, que hemos seleccionado al libro académico como negocio, el de menor venta en el mercado, queremos que el empresario vea hasta en el libro académico hay negocio, y que no solamente en el libro de autoayuda, los esotéricos, del momento, que a través de los años han generado una sociedad mediocre, sin alternativa y que puede ser manipulada con una cantidad de publicidad falsa y mentirosa de que vivimos en un país lleno de felicidad y maravillas.

Un pais de lectura chatarra“Nuestro país va caminando a una actividad titiresca en que hasta los tontos pueden abusar de nosotros. no sabemos cómo se colaron los que ahora están gobernando. Yo retaría a los partidos, diputados, poder ejecutivo y judicial a que acepten que se les haga una prueba a ver si están capacitados para dirigir este país.

“Y apuesto a que no van a aceptar a que sean vigilados por la academia, porque son analfabetas funcionales. Vamos a descubrir que están reprobados, aunque digan que votaron por ellos seres a los que han engañado”.


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13 10 2006
Polémica por la Ley del Libro. Para algunos abre posibilidades de leer, para otros, encarece el producto. « Perras Negras

[…] La industria editorial “va a menos”: Fernando ValdésTeledictadura, mediocracia, gobierno de la caja idiotaUn problemita matemático […]




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