24 de agosto: Al retornar a la facultad, luego de un rato de andar en otros proyectos, una sorpresa iluminó ese lunes: no hubo muro que se salvara de mensajes pintados. Viejas demandas, consignas contra la represión, el desempleo, la burocracia, y una que otra cosa sin ton ni son. Esto no da para un reportaje, pues año con año nuevas pintas aparecen efímeramente (por ejemplo).
Pero mas allá del evidente hecho, que tendría su aire de clandestinidad en su desarrollo, y que a muchos de entrada les puede desagradar, me llaman mucho la atención los mensajes… y la posible reacción de quien los lea.

Estoy cercano y decidido a decirle adiós a mi facultad -Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM-, con poco más del 90% de mis materias, el servicio social y un periodo de prácticas concluidos. Cercano, por cierto, es un decir muy relativo. Pueden ser seis o varios meses, eso no lo sé ni tampoco me importa mucho, la única presión que siento es la de que yo quiero salir.



De algún tiempo hacia acá he estado recopilando varias fotografías y reportajes gráficos personales que ya había publicado y se perdieron en el ciberespacio. 




Comentarios recientes