MÃtin de familiares de desaparecidos y presos polÃticos afuera de las instalaciones de la SecretarÃa de Gobernación , interrumpido de manera sorpresiva por una movilización de los 400 Pueblos. (Foto: Prometeo Lucero)
MÃtin de familiares de desaparecidos y presos polÃticos afuera de las instalaciones de la SecretarÃa de Gobernación , interrumpido de manera sorpresiva por una movilización de los 400 Pueblos. (Foto: Prometeo Lucero)
México, D.F. 29 de septiembre del 2008.
Al pueblo de México:
A los que con sus ideas, se esfuerzan con sus aportaciones para difundir en la inmensidad de la censura; a los que desafÃan el control mediático que pulula sólo para los que hegemonizan los pensamientos; a los que con rabia rechazan todo acto de injustica; a los que con un abrir y cerrar de ojos, destinan la esperanza para que todo el estado de cosas se conviertan en miseria del pasado:
Es lamentable el hecho que estamos padeciendo, desde lo más hondo de nuestros corazones. Desde luego, es un acto reprochable y que tiene un culpable, además, una dedicatoria. Sabemos que este suceso no es aislado. Esperemos que en nuestras conciencias permanezca ese sacrifico; seguramente, es una lucha que desarrolló y construyó para nuestro pueblo oaxaqueño, no debe quedar impune. A Marcella Sali, no tuve la oportunidad de conocer, empero, basta con sus acciones de solidaridad y de su corta edad, florecerá sus enseñanzas y las sonrisas que dejó para todos los que vieron en ella, una forma de hermanar pensamientos, voces, miradas, expresiones y caminos para la libertad.
A Marcella Sali Grace
Tu sonrisa divina como el rocÃo,
Tu mirada tierna como tu edad,
Tu voz dulce como tu corazón,
Tu solidaridad color de la razón.
Tú eres el alivio de mujeres,
Tu pensamiento eterno para todos,
Tu cadencia en el bailar lograste amor,
Tu vida es sacrifico para renacer.
El viento lloró por ti,
El suspiro te dejó sin ver,
Tus lágrimas no nos vieron,
Pero, el sollozo nos llegó…
Nunca es tarde para ti,
Te lloramos para eternizarte,
Tu entrega a la lucha:
Es victoria entre de libertad.
Estás entre el néctar de flores,
Lograste lo que algunos hacen,
Tu grandeza de solidaridad,
Rompió con el silencio atroz.
Roque Juan Carrasco Aquino